Diez ballenas muertas en dos meses: ¿por qué todas son arrastradas a la bahía de San Francisco?

Las ballenas grises están en la última etapa de su migración hacia el norte procedentes de las aguas de Baja California. Los científicos explican que el calentamiento global está dificultando que encuentren suficiente alimento para realizar el largo trayecto, lo que facilita que mueran por desnutrición o por golpes de embarcaciones a su paso por las costas del Área de la Bahía.

La décima ballena gris en los últimos dos meses -y la segunda en dos semanas- apareció muerta este martes en una zona poco accesible de las costas del Área de la Bahía. El cuerpo del cetáceo fue arrastrado por la corriente hasta la playa Linda Mar, en la ciudad de Pacífica, unas 20 millas al sur de San Francisco.

Apenas la semana pasada otro animal sin vida llegó hasta Ocean Beach, en San Francisco, donde el Centro de Mamíferos Marinos le realizó una necropsia, la novena en lo que va de 2019. En este último caso, los científicos no podrán estudiar a la ballena sino hasta que sus restos sean trasladados (o arrastrados por la corriente) a una playa más accesible.

La Policía de Pacífica informó sobre el hallazgo el martes alrededor de las 9:30 am y contactó de inmediato a los científicos del centro. El organismo, con sede en Sausalito, ha sido el encargado de realizar las autopsias animales de las últimas nueve ballenas muertas que han sido encontradas en las playas de la región.

“La muerte de las ballenas grises en la bahía de San Francisco este año nos tiene seriamente preocupados y refuerza la necesidad de seguir realizando este tipo de investigaciones y compartir sus resultados con las personas clave en la toma de decisiones”, dijo el doctor Padraig Duignan, investigador de esa institución.

Preocupa a científicos la aparición de la novena ballena muerta en la bahía de San Francisco

El experto agregó que el Centro de Mamíferos Marinos está comprometido en formar alianzas con individuos y organizaciones para encontrar soluciones ambientales de largo plazo, que ayuden a prevenir la muerte de más ballenas en el futuro. De las nueve necropsias realizadas este 2019, los especialistas encontraron que cuatro de los mamíferos murieron a causa de lesiones provocadas por grandes embarcaciones, mientras que otras cuatro perdieron la vida por malnutrición.

Las causas de uno de los decesos aún no han sido determinadas, pero de acuerdo con los expertos, las muertes por malnutrición y traumatismo por golpes de barcos son las causas más comunes en los decesos de ballenas grises en las aguas del Océano Pacífico.

La migración por California

Las ballenas grises que están apareciendo muertas en las costas de la bahía de San Francisco suelen pasar los meses de verano en los mares de Bering y Chukchi, para después emigrar hacia las lagunas de criadero en la costa de Baja California, muy cerca de los estados de Sonora y Sinaloa, en México.

Estas especies siguen la ruta de migración más larga que cualquier otro mamífero en el planeta, con un viaje redondo que puede superar los 20,000 km (13,000 millas). La migración de los cetáceos hacia el sur comienza a fines de septiembre o principios de octubre. Para diciembre, las primeras ballenas pasan frente a las costas de California y su número alcanza el tope para principios de enero, cuando se incrementan los tours para sus avistamientos.

Después de su estadía en las lagunas de Baja California, las ballenas comienzan su viaje de regreso hacia el norte a principios de febrero y lo terminan generalmente a fines de marzo. Ese traslado se puede retrasar por varias razones, entre estas la falta de alimento que se traduce en menos energía para los cetáceos. Los últimos mamíferos en viajar hacia el norte suelen las madres y sus crías, explican los expertos. Durante la migración, las ballenas viajan típicamente en grupos de dos o más individuos.

Registros que datan del siglo XIX muestran que un promedio de hasta 1000 mamíferos pasaban diariamente frente a las aguas de San Diego, California, durante su migración. Sin embargo, la caza no controlada hizo que su especie estuviera al borde de la extinción y no fue sino hasta 1994 cuando las ballenas grises fueron eliminadas de la lista de especies amenazadas gracias a los esfuerzos de conservación que comenzaron en la década de los 70.

¿Por qué siguen apareciendo muertas?

Las organizaciones protectoras de ballenas grises comenzaron a sospechar desde hace algunos meses que la aparición de cetáceos muertos en las costas de California no era una coincidencia.

Pese a que se ha confirmado que varios de los mamíferos murieron a causa de golpes y traumatismos provocados por grandes embarcaciones, los científicos creen que entre las que han muerto de desnutrición, los factores como el calentamiento global también juegan un papel clave. Chris Biertuempfel, un científico de la organización Oceanic Society, formó parte de un contigente que viajó a las costas mexicanas de Baja Calfiornia para investigar más a profundidad la muerte de los cetáceos.

“Cuando llegamos allá nos dimos cuenta que (las ballenas) no estaban llegando a tiempo a esas aguas”, dijo en una entrevista con medios locales. Su organización cree que la falta de alimento puede estar forzando a las ballenas a nadar más para encontrar comida. Como resultado de esto, su trayecto migratorio es mucho más largo.

Los científicos están alarmados por la cantidad de ballenas grises que han aparecido muertas en la bahía de San Francisco, California, durante el último mes. Algunos estudios sugieren que el aumento de la temperatura del agua por el cambio climático puede haber alterado la rutina migratoria de esta especie, que viaja desde Baja California hasta Alaska durante la primavera cada año.

Una de sus hipótesis es que, ante la falta de alimento, las ballenas grises que emprenden su camino hacia el norte no están reuniendo las suficientes energías para realizar un trayecto tan extremo y, cuando atraviesan las costas de California, comienzan a morir por desnutrición. Además, la falta de comida también las hace más vulnerables a morir por el golpe de un barco.

“Por lo general solemos presenciar una migración linear y saludable. Las ballenas casi no se detienen”, explicó por su parte Mary Jane Schramm, del Santuario Marino del NOAA. Ella comparte la opinión de que los trayectos migratorios se están viendo afectados por la falta de alimento. Schramm señala que las ballenas grises no suelen acercarce a las costas del Área de la Bahía. Esta situación puede ser preocupante porque la última vez que se registró este fenómeno, en los años 1999 y 2000, se perdió el 30% de la población de cetáceos.

De acuerdo con la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera (NOAA), al menos 30 ballenas han aparecido muertas a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos, incluyendo las que en los últimos dos meses han aparecido en las playas del Área de la Bahía.

 

Con información de Univision